¿Qué es el albinismo?

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Libro: ¿Qué es el Albinismo?

El Dr. Lluis Montoliu genetista del Centro Nacional de Biotecnología, lleva más de 25 años estudiando  las características y posibles terapias del albinismo. En este libro editado por ALBA,  junto a la fotógrafa Ana Yturralde, expone las tipologías de esta condición genética, sus rasgos característicos y los problemas a los que se enfrentan las personas con albinismo, especialmente la visión reducida.

Al pinchar en el libro podrás acceder a la web del Dr.Lluis Montoliu y tener acceso a todo el contenido del libro.

¿Qué es el Albinismo?

El albinismo es una condición genética que globalmente se caracteriza por alteraciones importantes en la visión que pueden, o no, aparecer asociadas a la ausencia o disminución de pigmento (melanina) en la piel, los ojos o el pelo.

Las graves alteraciones visuales que presentan las personas con albinismo incluyen la ausencia de retina central (o fóvea), el nistagmo, la fotofobia y una visión tridimensional reducida o inexistente.

No hay un solo tipo de albinismo sino muchos, y, adicionalmente, debido a la diversidad genética de la población humana, no todas las personas con albinismo manifiestan los mismos síntomas ni lo hacen con idéntica intensidad o relevancia. La única característica que tienen en común los diferentes tipos de albinismo es precisamente la visión limitada que presentan, mientras que la falta o reducción de pigmento en distintas partes del cuerpo de las personas con albinismo puede aparecer o no, según las personas y el tipo de albinismo.
El albinismo se engloba y estudia dentro de las denominadas enfermedades raras, o enfermedades de baja prevalencia, ya que en el caso del albinismo la prevalencia es aproximadamente de 1 de cada 17.000 personas.

 

¿Qué causa este fenotipo?

La melanina es un compuesto oscuro, un pigmento, que se produce solamente en las células pigmentarias. En nuestro cuerpo tenemos dos tipos de células pigmentarias: los melanocitos (que están en diferentes partes del cuerpo, principalmente la piel y el pelo, pero también en el iris del ojo, en nuestro oído interno y en nuestro corazón) y las células del epitelio pigmentado de la retina (en el fondo de la retina de nuestros ojos). La melanina se sintetiza en estas células por acción de un conjunto de proteínas especiales, enzimas, que transforman sucesivamente un reactivo inicial (el aminoácido L-tirosina) en una serie de intermediarios, entre los cuales destaca la L-DOPA, que acaban convirtiéndose en el producto final que llamamos melanina.


La ruta de síntesis bioquímica de la melanina en las células pigmentarias está formada por diversas etapas. Los melanosomas son los compartimentos donde se fabrica y almacena el pigmento, la melanina, dentro de las células pigmentarias.


Todos nosotros tenemos 23 pares de genes. Todos estos genes portan la información genética que se traduce en funciones celulares específicas (proteínas), que se requieren para todos los aspectos de la vida.


Cada persona tiene dos copias de cada gen, una heredada del padre y otra heredada de la madre.

A veces, tanto el padre como la madre son portadores de una copia del gen que presenta algún tipo de anomalía genética (alguna mutación) e impide su función normal, que tienen que ver con la pigmentación (desde la producción, transporte o almacenamiento del pigmento o melanina) o la visión. En este caso, con un 25% de probabilidad, en cada uno de los embarazos, los hijos o hijas pueden heredar las dos copias anómalas, no funcionales, tanto la de su padre como la de su madre y manifestar así la condición genética del albinismo.

Por ello al albinismo se le conoce y describe como una condición congénita recesiva, debido a que las mutaciones en los genes afectados, para manifestarse, deben heredarse de ambas copias anómalas, tanto del padre como de la madre (mutación recesiva).

¿Cuántos tipos de albinismo existen?

Históricamente se han definido dos tipos principales de albinismo, denominados albinismo oculocutáneo (OCA) y albinismo ocular (OA), según que la disminución o ausencia de pigmento afecte a la piel, el pelo y a los ojos (OCA) o principalmente a los ojos (OA). A su vez, cada uno de estos dos tipos puede subdividirse en varios, según el gen que esté afectado.


Albinismos oculocutáneos (OCA)


Tipo OCA1: es el tipo más frecuente de albinismo en poblaciones occidentales (América y Europa). Existen dos subtipos de OCA1. OCA1A corresponde a mutaciones o alteraciones graves del gen de la tirosinasa (TYR) que inhabilitan prácticamente en su totalidad la función génica. OCA1B corresponde a otras alteraciones o mutaciones del gen de la tirosinasa menos relevantes, que no inactivan de forma completa la función del gen, sino que logran generar algo de proteína.


Tipo OCA2: es el más frecuente en personas de raza negra, de origen africano. Está producido por mutaciones o alteraciones en el gen OCA2, cuya información genética permite generar una proteína anclada a membranas de función en buena medida desconocida, que tiene que ver con la formación y función de los melanosomas, los orgánulos subcelulares que sintetizan y acumulan la melanina.


Tipo OCA3: se asocia a mutaciones o alteraciones del gen de la proteína relacionada con tirosinasa de tipo 1 (TYRP1), otra de las enzimas componentes de la síntesis de eumelanina. Es un tipo de albinismo oculocutáneo no sindrómico relativamente raro.


Tipo OCA4: está asociado a mutaciones o alteraciones en el gen SLC45A2, que codifica una proteína de transporte asociada a melanosomas. Es el tipo de albinismo más frecuente en Japón.


Tipo OCA5: corresponde a mutaciones o alteraciones en un gen, todavía desconocido, asociado a la región cromosómica 4q24 del genoma humano. Fue detectado por vez primera en familias de origen paquistaní.


Tipo OCA6: es, junto al OCA7, uno de los últimos tipos de albinismo descritos y es extraordinariamente raro. Está asociado a mutaciones o alteraciones del gen SLC24A5. Fue detectado por vez primera en China.


Tipo OCA7: corresponde a mutaciones o alteraciones del gen LRMDA, que codifica una proteína involucrada en la diferenciación de los melanocitos.

Albinismo Ocular (OA)


Tipo OA 1: se caracteriza por la falta o disminución de pigmentación ocular, en la retina, aunque también puede manifestarse con un déficit pigmentario ligero en la piel y el pelo. Se asocia a mutaciones o alteraciones del gen GPR143 (situado en el cromosoma X).


Albinismos Sindrómicos.


Existen otros tipos de albinismo oculocutáneos, mucho menos frecuentes, en los que la disminución o ausencia de pigmento en piel, pelo y ojos se manifiesta de forma combinada con otros síntomas, dentro de síndromes más complejos.


Tipo Hermansky-Pudlak (HPS): además de las características propias del albinismo oculocutáneo, se manifiesta adicionalmente con hemorragias, problemas respiratorios y digestivos.


Tipo Chediak-Higashi (CHS): cursa con síntomas parcialmente similares a HPS, aunque presenta adicionalmente problemas muy graves del sistema inmunológico (con una susceptibilidad aumentada frente a infecciones).


Tipo FHONDA muestra alteraciones visuales características del albinismo. Sin embargo, ninguno de estos pacientes presenta alteraciones pigmentarias.

¿Es importante realizar el diagnóstico genético del albinismo?

 La inmensa mayoría de personas con albinismo están diagnosticadas clínicamente pero no están diagnosticadas genéticamente. A través de la observación de sus alteraciones visuales y, en su caso, la falta o disminución de pigmentación en piel, pelo y ojos, o solamente en ojos, los médicos han llegado a la conclusión de que se trata de algún tipo de albinismo. Pero no han determinado la causa molecular del mismo y, por lo tanto, ignoran qué mutaciones, y qué gen o genes, son las causantes de su albinismo.

El diagnóstico genético del albinismo es muy relevante y toda persona con albinismo debería poder solicitarlo, para así obtener esta información genética que le identifica como persona con una discapacidad visual severa.

El conocer qué gen tiene afectado una persona con albinismo no va a cambiar sus rutinas de protección solar u ocular. Tampoco va a cambiar el trato y seguimiento que los médicos de familia o especialistas deban hacerle. Pero puede ser muy significativo o la prueba definitiva que permita acceder a los servicios de ayuda y apoyo que prestan determinadas organizaciones no gubernamentales, como la ONCE (la Organización Nacional de Ciegos Españoles), quienes exigen un diagnóstico previo de la discapacidad visual antes de poder beneficiarse de sus servicios gratuitamente.

Desde el punto de vista del investigador especialista en albinismo el diagnóstico genético es esencial para aumentar el conocimiento de esta condición genética. Sabemos de la gran variabilidad existente entre las personas con albinismo, pero seguimos sin entender las causas genéticas de tal variabilidad. Una manera de aportar nuevo conocimiento es tener diagnosticadas genéticamente a las personas con albinismo, y así intentar obtener patrones o correlacionar observaciones de alteraciones que se presenten con mayor o menor frecuencia cuando unos genes específicos y unas mutaciones determinadas sean las causantes del albinismo.

A pesar de que hoy en día no tenemos todavía ninguna terapia disponible, lo que sí sabemos es que, sea la que sea, muy probablemente no va a ser terapia universal. Cada mutación en cada gen exigirá desarrollar un tratamiento distinto, específico, adecuado al gen y a la mutación que queramos corregir. Por eso es tan relevante el diagnóstico genético de las personas con albinismo.

¿Qué tipo de alteraciones visuales presentan las personas con albinismo?

Todas las personas con albinismo presentan las mismas alteraciones visuales. Sin embargo, el grado de afectación de cada una de las anomalías visuales es variable, en función del tipo de albinismo y de cada persona.


Las personas con albinismo presentan un conjunto de anomalías visuales características e importantes cuya manifestación puede limitar de forma muy importante su calidad de vida. Son personas con una discapacidad visual severa, frecuentemente con una agudeza visual del 10% (0,1) o inferior.


Hipoplasia foveal: se define como la ausencia o presencia muy limitada de la fóvea, la región central de la retina donde tenemos la mayor concentración de fotorreceptores y la mayor densidad de conos.


La ausencia o práctica desaparición de la fóvea en las personas con albinismo determina una reducción muy importante en el grado de agudeza visual que tienen, al disponer solamente de un nivel de visión central parecido al que tenemos todos desde la retina periférica.


También determina que la visión nocturna o en penumbra sea igualmente reducida.


Visión estereoscópica limitada o reducida. Las personas con albinismo tienen unas conexiones anómalas entre la retina y el cerebro. Cada uno de los ojos solamente se comunica con el hemisferio del lado contrario: el ojo izquierdo con el hemisferio derecho y el ojo derecho con el hemisferio izquierdo. En estas condiciones los hemisferios no reciben información de los dos ojos sino solamente de uno, lo cual imposibilita la generación de la percepción tridimensional, de profundidad. Cada ojo ve una imagen distinta.


Ésta es una de las limitaciones más importantes de las personas con albinismo, parcialmente compensada con la edad y el aprendizaje de trucos que permiten aprovechar al máximo la visión residual existente.


Nistagmo, que es un elemento importante para el diagnóstico clínico de esta condición genética. El nistagmo es un movimiento involuntario de los ojos, más o menos perceptible por un observador. Esta alteración neurológica no es exclusiva del albinismo.


El cerebro de la persona con albinismo se adapta al movimiento involuntario de los ojos. El nistagmo está relacionado con la falta de fóvea. La retina constantemente necesita fijar la atención, enfocar y centrarse en un objeto.

Adicionalmente, debido principalmente a su falta o disminución de la visión binocular las personas con albinismo pueden presentar estrabismo, dado que tienden a usar los ojos de forma separada, con movimientos no coordinados.


La falta de pigmentación ocular en el iris generalmente produce fotofobia, esto es, rechazo o repulsión a la luz directa. Es esta falta de pigmentación ocular la que provoca que la luz no solamente llegue a través de la pupila, sino que se cuele a través del iris. Por lo tanto, llega un exceso de luz a la retina que les deslumbra fácilmente y les produce malestar.


Sin embargo, es importante recordar que las personas con albinismo requieren una buena iluminación para poder desenvolverse con normalidad por lo que el uso de gafas demasiado oscuras puede ser contraproducente para la visión.
Las personas con albinismo pueden presentar, además ,miopía, hipermetropía o astigmatismo, de forma parecida a lo que puede ocurrir en personas sin albinismo.

Aspectos dermatológicos del albinismo

Las personas con albinismo generalmente presentan una falta prácticamente total (en personas con OCA1A y OCA4) o parcial (en personas OCA1B y los otros tipos de OCA) de pigmento en piel, pelo y ojos. La falta de pigmento en piel y pelo hace que las personas con albinismo estén desprotegidas frente a las radiaciones solares y, por lo tanto, sean muy propensas a quemarse con facilidad tras exponerse al sol.

En función del grado de pigmentación residual que posean, las personas con albinismo manifestarán una mayor o menor reacción a la exposición a radiaciones solares.

Por ello es recomendable protegerse con cremas y ropa adecuada. Se deberá prestar especial atención a las zonas del cuerpo habitualmente expuestas al sol, como son la cara, las orejas, la nuca, los hombros, los brazos y las piernas.

Las personas con albinismo pueden y deben pasar tiempo al aire libre y tomar el sol, con precaución y cautela, si se protegen adecuadamente con cremas protectoras solares y se toman unas mínimas precauciones: evitando las horas de máxima radiación solar.

Igualmente, hay que ser especialmente cuidadoso los días nublados, en los que no vemos la luz del sol, pero sí nos llegan, con igual intensidad, las radiaciones solares, que serán las que producirán las quemaduras en la piel.

Debido a la recomendación de exponerse lo menos posible a la radiación solar sin protección las personas con albinismo pueden desarrollar déficits de vitamina D que son fácilmente solucionables mediante la toma de gotas, ampollas o cápsulas, siempre tras consultar con el médico.

 La administración de vitamina D en gotas es frecuente en niños de corta edad (<6 meses), siguiendo el consejo del médico, pues los bebés no deben exponerse nunca al sol, sean niños con albinismo o no.

Las personas con albinismo, si siguen las precauciones para protegerse adecuadamente y en todo momento de las radiaciones solares dañinas no tienen por qué ser más propensas a desarrollar cáncer de piel que las personas sin albinismo.

A la más mínima lesión que se observe en la piel, si se detecta una mancha que cambia de forma, de aspecto irregular, en relieve, o que duela o que sangre se debe consultar inmediatamente al especialista dermatólogo para su valoración y diagnóstico cuanto antes.

¿Puede una persona con albinismo tomar el sol?

Por supuesto, las personas con albinismo pueden y deben pasar tiempo al aire libre y tomar el sol si se protegen adecuadamente con cremas protectoras solares y se toman unas mínimas precauciones. Hay que evitar las horas del mediodía (de 11 a 17 horas) y estar expuestos a la radiación solar (incluso con protección) por períodos largos de tiempo, también los días nublados.


En cuanto a la posibilidad de exponerse al sol, la única excepción que indican los especialistas dermatólogos son los niños con albinismo menores de 6 meses. Estos no deberían exponerse nunca al sol directo, ni siquiera con cremas fotoprotectoras.

¿Qué tipo de crema debo usar para protegerme de la radiación solar?

En el mercado las cremas protectoras están identificadas con un número que indica el “factor de protección” frente a las radiaciones solares (UVB y UVA). El factor de protección es un índice calculado con el tiempo que puede una persona exponerse al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto es el índice, más alta es la protección de los rayos solares. Los especialistas recomiendan para las personas con albinismo un factor de protección de 50+.


Las cremas fotoprotectoras actuales están disponibles en diversos formatos (spray, espuma, gel, transparentes, cremas, líquidas,…) y todos los formatos son igualmente adecuados. Elige la que te resulte más cómoda teniendo en cuenta que hay que administrar la cantidad suficiente de producto que recomiende el fabricante y hacerlo por todas las partes del cuerpo expuestas, sin olvidar lugares como detrás de las orejas, la parte inferior de los brazos y antebrazos, las axilas, el torso, los pies, etc.


A pesar de que algunos productos se anuncian como resistentes al agua, se debe aplicar crema repetidamente si la persona con albinismo entra en contacto con el agua o con toallas o ropa que puedan eliminar, retirar o empapar parte de la crema protectora adherida al cuerpo. Aunque no se den estos casos es una buena práctica volver a aplicar crema solar cada 2 horas.

¿Qué limitaciones tienen las personas con albinismo?

Como ya se ha dicho, las limitaciones que tiene las personas con albinismo son visuales y dermatológicas. En los países desarrollados las limitaciones dermatológicas son fácilmente salvables con unas sencillas medidas como pueden ser una cierta adaptación de las actividades al aire libre y el uso de cremas solares, filtros solares, gorras,…

En cuanto a las limitaciones visuales o de baja visión, les acarrean una discapacidad visual importante con la que van a vivir toda su vida. No obstante, esta clara limitación no les impedirá llevar una vida plena en todos los aspectos: social, familiar, profesional, deportivo… campos todos éstos en los que no sólo se encuentran muy bien integrados, sino que incluso llegan a destacar.

En España contamos con numerosos ejemplos de personas con albinismo: padres y madres de familia, profesores universitarios, medallistas paralímpicos, músicos, enfermeros, … y, en general, en todas las profesiones y ámbitos sociales, que realizan todas estas actividad con naturalidad.

¿Es importante la estimulación visual desde edades tempranas?

El albinismo no es degenerativo ni supone una pérdida progresiva de la visión. La visión de una persona con albinismo es reducida, pero limitada, aunque variable y esta visión limitada no empeorará.


La visión de una persona con albinismo puede potenciarse, estimularse y educarse, mediante herramientas, tareas, ejercicios, estrategias, y otras actividades que deben iniciarse tan pronto sea posible, tan pronto el niño o niña empiece a utilizar su visión y puedan comunicarse con los demás y con su entorno. Aunque esta estimulación visual puede (y debe) efectuarse en casa y en la escuela, es muy recomendable ponerse en manos de profesionales, y solicitar la ayuda de organizaciones que saben perfectamente lo que hay que hacer para estimular la visión de niños con visión reducida, como, en España, la ONCE que no solo se ocupa de las personas ciegas sino también de las personas con discapacidad visual, como la que presentan las personas con albinismo.


Es importante que la estimulación se inicie en los primeros meses para que se vayan cumpliendo las etapas de desarrollo con normalidad.

¿Existe alguna protección social para las personas con albinismo?

Todas las personas con albinismo presentan un déficit visual elevado y prácticamente en su totalidad este déficit puede ser reconocido por los servicios sociales españoles con un grado de discapacidad superior al 75%.


En España existe una variada legislación que protege los derechos de las personas con discapacidad y su entorno familiar. Este reconocimiento lleva aparejadas algunas ventajas, tanto fiscales como sociales, laborales o educativas.


Las personas con albinismo también pueden solicitar su incorporación a la ONCE y beneficiarse como afiliados de los programas asistenciales y servicios de esta organización.

Aspectos preliminares educativos

El alumnado con albinismo está dentro de la enseñanza ordinaria, con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE), y por lo tanto, es alumnado con necesidad específica de soporte educativo.


Su detección precoz es muy importante para una rápida intervención. Desde la incorporación de las persona con albinismo al centro escolar, el equipo docente es el responsable de que pueda avanzar con la ayuda necesaria siendo su responsabilidad actuar con rapidez y eficacia para que el alumnado con albinismo se sienta identificado y comprendido en las dificultades a las que se enfrenta día a día.


Antes de tomar ninguna decisión, se realizará una evaluación inicial o previa para detectar las necesidades. Esta información permitirá organizar el tipo de respuesta educativa adecuada a sus necesidades específicas y que le permita conseguir los objetivos establecidos en el currículo.


En ningún caso la evaluación tendrá carácter discriminatorio ni tendrá como objetivo profundizar en las limitaciones.

Funcionalidad Visual

Cuando hablamos de funcionalidad visual no hablamos de agudeza visual ni de afectación en el campo visual, sino que hacemos referencia a la capacidad de percibir, es decir la eficacia con la que un alumno o alumna ve independientemente, aunque relacionado, con su capacidad visual.


En primer lugar, es necesario identificar cuánto ve el alumnado con albinismo, en segundo lugar, cómo lo hace, y en tercer lugar en qué condiciones; para lo que se requiere una intervención interdisciplinar en la que participe el alumnado afectado, la familia, los especialistas en oftalmología, los ópticos, los profesores de aula y los profesionales especializados en baja visión.


El objetivo que se debe buscar es determinar, de la manera más completa e individualizada, cómo este tipo de alumnado utiliza su visión residual, a partir de ayudas ópticas y no ópticas adecuadas, en el conjunto de tareas visuales y valorar aspectos emocionales, sociales y cognitivos y sus posibles implicaciones en el ámbito familiar, social y académico (estilo de aprendizaje, método de enseñanza adecuado, material específico, adaptación curricular, etc…).

Entornos educativos inclusivos

Hablar de educación inclusiva conlleva un modo diferente de abordar la atención a la diversidad y comporta diseñar e implementar procedimientos de identificación, localización y demolición de los obstáculos curriculares presentes en los centros escolares.


Cuando hablamos de centro educativo inclusivo nos referimos a un centro que garantiza la educación básica a toda la población de su entorno independientemente de si muestra necesidades educativas especiales o se encuentra en una situación de riesgo de exclusión social.


Este modelo asume que los problemas generados por la falta de accesibilidad son problemas directamente relacionados con el ejercicio de derechos y cumplimiento de deberes.


El conjunto de elementos (formales, materiales, organizativos, funcionales, actitudinales, etc.), que impiden el desarrollo de la inclusión educativa y pueden ser, la determinada forma de la práctica de un docente, las normas que rigen la ordenación académica, las formas de organizar los apoyos en el centro, o las actitudes excluyentes.

Dificultades académicas del alumnado con albinismo

La forma de percibir el mundo del alumnado con albinismo no es igual a la de un niño sin deficiencia visual. El colegio debe respetar la especificidad evolutiva del alumno con baja visión, mediante actuaciones didácticas que garanticen la normalización del sujeto con el entorno. La baja visión supone una disminución cualitativa y cuantitativa de la información que el sujeto recibe del medio.


Presenta dificultades en el aprendizaje por imitación, por lo que debemos usar técnicas basadas en aspectos no visuales, para este tipo de aprendizaje. Esfuerzo desmesurado para leer, aun textos breves. Dificultad para acceder a sus propios escritos, con la consiguiente falta de control de los mismos.

Mantenimiento de posturas incómodas y perjudiciales a la hora de leer o escribir. Excesiva lentitud en la lectura y caligrafía desproporcionada.


Es imprescindible dejar claras las normas en cuanto al orden, tipo y tiempo de intervención en las situaciones de comunicación: solicitar el turno de palabra, los moderadores…


La realidad a la que se hace referencia a la hora de dar órdenes: términos como: “ahí”, “esto”, “aquello”, “él…” no aportan información.


El ritmo, tanto en la elaboración como en la interpretación de las representaciones gráficas, siempre será más lento. La precisión y la presentación formal no deberán ser valoradas desde criterios generalizados la importancia del apoyo verbal, que será básico para afianzarlo en su trabajo o alertarlo sobre los posibles errores cometidos, tanto durante el proceso de interpretación como de elaboración.


Conocer, manipular, representar e interiorizar una amplia gama de recursos se reflejarán en el desarrollo de su capacidad de abstracción, en la elaboración de estrategias de generalización y en la construcción de categorías naturales de mayor complejidad.
Presenta problemas para generalizar y formar categorías, debido a que la experiencia que tienen con el mundo real es todavía muy escasa.


El alumnado con albinismo, en edades tempranas, piensa que todo el mundo ve lo mismo que él. El desconocimiento de la deficiencia visual y la imposibilidad de aprender gestos y reacciones a través de la imitación, determinan situaciones de aislamiento o incompetencia social.


El currículum debe contener los mismos objetivos educativos, enfatizar el desarrollo cognitivo, socio-emocional y motriz, la auto imagen, el lenguaje y la comunicación. Se estimula la adquisición de un auto concepto positivo, actitudes sanas y de independencia. Estos objetivos también sirven de base para el currículum del alumnado con albinismo.


La falta de progreso en un alumno no debe considerarse como un fracaso sino más bien como una necesidad de encontrar el método educativo adecuado para satisfacer las necesidades individuales. Por lo tanto, la mejor práctica es controlar cuidadosa y sistemáticamente las actitudes y las metodologías educativas aplicadas dentro del aula.


Es muy importante también contar con la ayuda e intervención de los iguales, los compañeros del aula, que poco a poco irán conociendo al alumno/a con discapacidad visual y aprendiendo cómo pueden participar todos juntos en su inclusión. Es muy importante pensar que la presencia de alumnos/a con estas características en el aula es beneficiosa para el resto de alumnos por los valores que transmite, la necesidad de utilizar materiales diversos, etc.


Los compañeros deben aprender a respetar las diferencias, a adaptar los juegos para que todos puedan participar, a valorar el material específico del alumno/a con discapacidad visual. Todo ello es importante para que la inclusión social y educativa sea un hecho.